El G-20 corre el riesgo de convertirse en G-0

febrero 20, 2013 en Artículos, José Jesús Borjón Nieto

Los días 15 y 16 de febrero se reunieron en Moscú los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los Veinte (G-20) con el fin de evaluar el avance de los   acuerdos tomados en Los Cabos (Baja California Sur), en mayo de 2012, tras la presidencia rotatoria de México, la cual pasó a Rusia en el otoño de 2012. Después de la ambiciosa agenda de Los Cabos, en la cual se abarcaron asuntos tan diversos como el empleo, las cuestiones ambientales, financieras y turísticas, entre otras, al efectuar su reunión en Moscú el G-20dio la impresión de convertirse en G-0, a decir de  prestigiosos economistas, entre ellos  Nouriel Roubini, quien viene afirmando desde hace tiempo que el G-20 corre el riesgo de  convertirse en un foro de conflictos en lugar de uno de cooperación. No es esta la primera crítica que se hace al grupo, ya que  el ex presidente  de EEUU Al Gore calificó desde la cumbre de París al G-20 como un organismo ineficaz y como un traje sin emperador, aludiendo a las fotos de los participantes al final de las reuniones.

La de Moscú es la primera que lleva a cabo el grupo en 2013. El comunicado emitido es tan tibio como el incipiente despegue de la  económica de EEUU o de la zona euro, donde se hace sentir el lastre de Grecia, Portugal, Italia y España con no menor gravidez. Los puntos del comunicado se encuentran los siguientes: compromiso de no efectuar  “devaluaciones competitivas” ; evitar cualquier forma de proteccionismo y  mantener los mercados abiertos; evitar  flujos financieros y  movimientos desordenados en los tipos de cambio que puedan afectar  la estabilidad económica y financiera; trabajar más estrechamente unos con otros para poder crecer juntos; cooperar para lograr una reducción duradera de los desequilibrios mundiales y realizar reformas estructurales que mejoren el ahorro interno y la productividad; abordar los actuales desafíos  de la economía global para propiciar un crecimiento “fuerte, sostenible y equilibrado”.

Los participantes en la reunión de Moscú  reconocen que a pesar de los esfuerzos realizados, persisten todavía  importantes riesgos y el crecimiento mundial continúa demasiado débil, con un desempleo   muy alto y asumen que el débil rendimiento global se debe a la incertidumbre política, el des apalancamiento privado, el arrastre fiscal, el deterioro en la intermediación crediticia y al debilitamiento de la demanda mundial. Ante esa perspectiva, se considera indispensable imprimir un esfuerzo sostenido  para continuar en la construcción de una unión económica y monetaria más fuerte en la zona del euro para poder construir  una unión económica y monetaria más fuerte en dicha zona y lograr así  resolver la incertidumbre relacionada con la situación fiscal en EEUU y Japón. Se estima también como asunto prioritario impulsar las fuentes internas de crecimiento en las economías con superávit, tomando en cuenta las circunstancias especiales de los grandes productores de materias primas.