La reforma migratoria integral de Barack Obama

enero 6, 2013 en Artículos, José Jesús Borjón Nieto

A nueve días de iniciar su segundo mandato, Barack Obama lanzó en Las Vegasun plan de reforma integral para legalizar a cerca de 11 millones de indocumentados residentes en EEUU. De ellos 6.8 millones son mexicanos; 520 mil guatemaltecos; 660 mil salvadoreños; 380 mil hondureños y 800 mil sudamericanos. Obama enfatizó que ha llegado el momento de arreglar esa situación y saludó como alentador un acuerdo marco anunciado por un grupo de senadores, entre ellos 4 del partido demócrata (PD) y 4 del republicano (PR).

La reforma incluiría como beneficios no sólo poder recibir tarjeta de residente (“green card”) sino también optar por la ciudadanía estadounidense, cumplidos los requisitos de buena conducta, aprender inglés, estudiar la historia de EEUU y pagar impuestos.  Para aprobar la reforma, el PR exigirá reforzar la frontera con México, mayores restricciones a las empresas para que no contraten indocumentados, aplicar un sistema para verificar el estado migratorio de los empleados y otorgar visas preferentes a estudiantes de excelente desempeño.

La Secretaría de Relaciones Exteriores ve con buenos ojos la iniciativa de los ocho senadores y el impulso que Obama está dando a la reforma migratoria integral. En caso de aprobarse  ésta, se espera que refuerce aún más los intercambios  económicos, comerciales y culturales entre México y EEUU. Los analistas sugieren, sin embargo, no echar todavía las campanas al vuelo. El acuerdo marco elaborado por los ocho senadores es apenas un borrador y ni siquiera tiene sustancia para aprovecharlo  como exposición de motivos en una ley. Por otra parte, advierten que en 2004 los senadores John McCain y Ted Kennedy tenían ya preparada una iniciativa que, por iniciar el proceso electoral ya no pudieron llevar al Congreso y tuvieron que archivarla. McCain, por lo demás, es imprevisible: ha respaldado la reforma migratoria unas veces y otras tantas la ha combatido, de acuerdo con sus  intereses electorales.

En este entorno, se tiene la percepción de que la parte más radical del PR, el “Tea Party”,  va a ser inflexible y en caso de ceder exigirá se selle la frontera con México por seguridad y para evitar que sigan ingresando a territorio de EEUU más personas sin documentos. El PD tiene también opositores a los migrantes, aunque sea desde trincheras menos radicales.

En el supuesto de que se apruebe la reforma, en este o el próximo año, se reavivará sin duda el sueño americano en los países expulsores de migrantes. Habrá mayor fuga de cerebros y tarde o temprano se arrepentirán esas naciones por no haberlos retenido con mejores sistemas educativos, empleos remunerados y mejores estándares de vida. A ello tienen derecho nuestra los migrantes y si no se les ofrece la oportunidad de vivir con dignidad en su propio país, tienen todo el derecho de  buscar fortuna y rehacer su vida en otras partes.