¿Qué hacen los gobiernos municipales con la tecnología de la comunicación?

noviembre 19, 2010 en Artículos, José Arturo Durán Padilla

Entre los problemas que enfrentan las administraciones municipales destacan tres aspectos imperativos. Primero, no hay recursos suficientes para cumplir los compromisos adquiridos en campaña. Segundo, es imposible satisfacer cada una de las expectativas del conjunto de la ciudadanía. Tercero, prevalece un profundo desconocimiento de las herramientas administrativas y de los actuales medios tecnológicos de comunicación.

Confundida equivocadamente como “gobierno electrónico”, hoy la gestión electrónica permite responder, con pocos recursos, a una amplia gama de requerimientos a partir la reorganización de procesos institucionales, el empleo inteligente de la tecnología y de la participación de los ciudadanos. De otro modo, la gestión electrónica no debería verse como una moda tecnológica, una fórmula mágica que resuelve todo, ni tampoco como un mero portafolio de negocios.

Si en 2008 éramos 106 millones de habitantes y, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social había cerca de 40 millones de mexicanos en pobreza extrema, dicha precariedad contrasta con la existencia de 86 millones de teléfonos celulares en el país. De ese total, 4 millones están en Veracruz. ¿Qué hacen los veracruzanos con ellos? Entre los jóvenes, el 70% se ocupa en relaciones de amistad, noviazgo y juego; el 20% son mensajes entre familiares; el 9.5% es de publicidad, mientras que hay un creciente .5% de comunicados irregulares, anuncios de premios falsos o amenazas delictivas.

¿Qué es lo que está sucediendo? Por un lado, cada vez más las empresas explotan este recurso para sacar ventajas económicas. Por otro, la delincuencia empieza a encontrar en estas tecnologías nuevas herramientas para cometer antiguos ilícitos. En ambos casos, los costos económicos o los robos sustantivamente crecen. El presupuesto de una familia se ve afectado drásticamente por el consumo de transferencias de tiempo o de los sistemas de renta mensual de celulares. Al mismo tiempo, la delincuencia encuentra en estas herramientas medios más eficientes para apropiarse de recursos ajenos.

Mientras tanto, por desconocimiento o incapacidad, el Estado y las administraciones municipales omiten emplear este tipo de recursos para comunicar, proveerse de recursos, establecer administraciones más transparentes. Hoy existen claras muestras para revertir las tendencias a favor de una mejor administración municipal y transferir beneficios, donde el ciudadano y su entorno se vean altamente gratificados. Los kioscos municipales de Colima, la actualización del catastro en Morelos, la vigilancia de ganado en Durango o el sistema de alertas contra catástrofes en Guerrero, constituyen ejemplos de la aplicación inteligente de políticas que han apostado a la reorganización de sus recursos y a la participación de formas más civilizadas de convivencia.