Violencia contra las Mujeres – Nancy Pastelin

enero 27, 2012 en Artículos, Jorge Rebolledo Flores

La reciente y funesta experiencia de Nancy Pastelin, joven de 28 años, habitante de la Ciudad de México; víctima de acoso de uno de los veladores que labora en el edificio frente al que ella vive, revela dos rasgos lacerantes de la herencia que México como sociedad arrastra y que nos impide dar un paso hacia adelante: Los vestigios culturales de un orden autoritario machista que aun en pleno siglo XXI violenta a la mujer en el día a día y la estructura burocrático-política que lo permite.

Como millones de mujeres en este país y en todo el mundo, Nancy fue acosada por un troglodita depravado. No solo al transitar por la calle sino también en la intimidad de su propia casa. Al acudir Nancy el domingo pasado al Ministerio Público para hacer la denuncia y solicitar el apoyo de la autoridad competente le fue indicado que no se podía hacer nada ya que el presunto acosador no la ha violado, agredido ni tocado. Para los funcionarios que la atendieron lo único acontecido fue que el acosador solo había dicho “piropos fuertes”. Ha sido solo hasta después de que Nancy recurriera a las redes sociales para hacer su denuncia y tras la solidaridad y condena de muchos ciudadanos anónimos en la red que la autoridad ha puesto mayor atención a la denuncia. Lo anterior evidencia que las mujeres además de enfrentar la discriminación de la comunidad en general enfrentan también la discriminación del Estado.

De acuerdo a Amnistía Internacional –y a innumerables especialistas en el tema- la violencia ejercida contra la mujer es un problema derivado de las estructuras jerárquicas patriarcales que reproducen y alientan una cultura donde las mujeres son vistas como objetos desechables y maltratables. Debe decirse que dicha violencia no es exclusiva de ningún sistema político o económico; se da en todas las sociedades del mundo, sin distinción de posición económica, raza o cultura e imposibilita el desarrollo de sus capacidades, y el ejercicio pleno de sus derechos.

Los números son sombríos. De acuerdo a estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS-Septiembre 2011), entre un 15% y un 71% de la población femenina a nivel mundial han sufrido en algún momento violencia física o sexual. Estas formas de violencia producen problemas de salud física, mental, sexual, reproductiva, y pueden aumentar la vulnerabilidad a la infección por el VIH.  Sobra decir que las situaciones de conflicto y desplazamiento exacerban la violencia y generar nuevas formas de violencia contra la mujer y que los niños que crecen dentro de los esquemas en los que se violenta a la mujer pueden sufrir trastornos conductuales y emocionales que frecuentemente son asociados con la comisión de actos de violencia en fases posteriores de su vida.

¿Qué hacer? De acuerdo a la misma OMS, los programas escolares de prevención de las relaciones violentas entre los jóvenes (“violencia en el noviazgo”) son los que cuentan con mejores pruebas de su eficacia. También son prometedoras otras estrategias de prevención primaria, como la microfinanciación combinada con la formación en materia de igualdad de género o las iniciativas comunitarias dirigidas contra la desigualdad de género o a mejorar la comunicación y las aptitudes para las relaciones interpersonales.

En Veracruz –en todo México- he sido testigo del enorme esfuerzo –a veces a contracorriente- que realizan diversas instancias: Oficiales, y no oficiales, organizadas y no organizadas, colectivas e individuales para prevenir y remediar esta situación. A todas ellas –y ellos- mi aplauso y mi solidaridad. Aun hay un largo camino por recorrer. El esfuerzo por supuesto deberá abarcar a todos los grupos vulnerables que como la mujer son víctimas de los tiempos que nos toca vivir. “Los otros yo”.

Sociedad civil y gobierno tenemos que converger en un tema. El de la no-violencia… y mientras tanto suenan los acordes de una canción de Joan Baez: Thats all nonviolence is organized love. Todo eso es lo que es la no violencia – amor organizado.

…Nancy Pastelin ha anunciado que habrá de mudarse de casa pues teme a las represalias que su denuncia y su caso pueden generar.

¿Así de simple, así de mal?