Elecciones 2010 y Migración en Estados Unidos

septiembre 17, 2010 en Artículos, Jesús Alberto López González

Parece que fue ayer, pero el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, está por cumplir dos años en el puesto. Será tiempo entonces de enfrentar su primera prueba electoral, evento que tendrá lugar el próximo 4 de noviembre. Las cosas no lucen bien para él ni su partido. Según la última encuesta nacional publicada el día de ayer por The New York Times, 8 de cada 10 norteamericanos califica mal el desempeño económico del país y 4 de cada 10 piensa que están peor que el año pasado. Sin embargo, lo más preocupante para Barack Obama es que más de la mitad de los electores considera que su gestión no tiene un plan claro para reactivar la creación de empleos y 47 por ciento desaprueba su desempeño. En síntesis, muchos de los entrevistados afirman que Obama “habla mucho y actúa poco”. Tammy Danley, de Louisburg, Kansas, declaró que su presidente tiene muchos planes, pero en realidad no se apega a ninguno de ellos.

Pese a que esta lectura no augura nada bueno para los demócratas en las elecciones de noviembre próximo, la situación que enfrentan los republicanos no es mejor. Más de la mitad de los ciudadanos aún culpan a la administración Bush por el derrumbe de Wall Street y la consecuente debacle económica que enfrentan. Por otro lado, el nivel de desaprobación del partido republicano entre los votantes potenciales se sitúa en el 73 por ciento; no muy lejos de ahí están los demócratas con 63.

La lectura global de esta encuesta nacional, pone de manifiesto una insatisfacción creciente del electorado norteamericano con las alternativas políticas disponibles. El sombrío panorama económico y la aún preocupante desaceleración del sector inmobiliario siguen pesando en el ánimo ciudadano. Quizás entonces podemos entender la importancia que han tomado otros temas en la agenda política estadounidense, como es el endurecimiento de las medidas anti-inmigrantes en varios estados, siendo Arizona el más claro ejemplo.

Es factible considerar que esas políticas se fortalezcan en el corto plazo e incluso vayan acompañadas de un discurso antiinmigrante más enérgico con el fin de atraer a un sector del electorado enojado que ve, injusta y erróneamente, en los flujos migratorios a una de las causas de la crisis económica.

Ante esta situación, también podemos apreciar signos alentadores. Es el caso del reciente viaje del Gobernador electo, Dr. Javier Duarte, a Los Angeles, donde, anunció la creación de la Casa Veracruz en esa ciudad. El objetivo será apoyar el flujo de inversiones a la entidad, así como asistir la protección de los derechos de nuestros paisanos en California. Con esos puentes de solidaridad, se fortalecerán las redes de promoción económica del estado y la protección institucional para nuestros migrantes en el momento que más la necesitan.