¿Hambre?

febrero 10, 2012 en Artículos, Esmeralda García Ladrón de Guevara

Grandes cambios han tenido lugar en el ámbito del comercio internacional, en parte atribuibles a las notables transformaciones en materia de transporte, comunicaciones, tecnología de la información, políticas comerciales, comportamiento de mercados y la integración económica, entre otras;todo ello significa que, bienes, capital e ideas se mueven alrededor del mundo más fácilmente, trayendo consigo nuevas oportunidades así como riesgos.

Esta tendencia se refuerza con la conclusión de la Ronda Uruguay de negociaciones multilaterales comerciales, el acuerdo de mayor alcance y ambición jamás negociado en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) -hoy Organización Mundial de Comercio-. La reducción e incluso eliminación de impuestos y barreras al movimiento de mercancías, la supresión de la discriminación comercial y la procuración de procesos más transparentes  ha sido notable desde entonces.

Las características generales tanto del comercio de alimentos como del agrícola,destacan debido a su importancia preponderante tanto para países desarrollados como en vías de desarrollo. Se distingue un crecimiento desigual en cada período, ejemplo de ello fue la rápida expansión en los años 70, seguida por el estancamiento a mediados de los 80 y una recuperación muy lenta desde entonces; comportamiento que ha sidocómplice del colapso de los precios de estos productos durante la última década.

Por su lado, la demanda de alimentos no se ve afectada por variaciones cíclicas, aunque se notan diferencias asociadas a la presencia de fenómenos climatológicos y sus efectos en la cantidad y calidad de los productos. El sector alimentario crece con lentitud, pero aún en periodos de recesión económica mantiene su estabilidad en las ventas y ganancias, es por ello que se le considera una industria madura y bien establecida.

De hecho, la industria de los alimentos ha sido base para la creación y desarrollo de otras industrias y negocios, tales como la de aditivos, productos químicos, materiales de empaque, maquinaria, servicios, tecnología, transporte, investigación científica, organizaciones de consumidores, etc.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el comercio mundial de alimentos refleja una actividad preponderante en el movimiento internacional de mercancías; pese a ello, la misma FAO reconoce que existen inconsistencias entre producción de alimentos y la alimentación.

Acorde a cifras de la FAO, México presenta desnutrición y mortalidad infantil que asocia a la baja inversión agrícola del país (4.1% del PIB), datos que han sido fundamento para que nuestro país sostenga 20 proyectos nacionales y regionales con esta instancia internacional.Ya sea en el marco del Programa Especial de Seguridad Alimentaria, el Programa en el Marco de la Seguridad Alimentaria Nacional, el Programa EMPRES Componente Sanidad Animal o el Marco Nacional de Prioridades a Medio Plazo, las instituciones mexicanas en sus tres niveles de gobierno deben –de manera permanente y consistente- mostrar su compromiso con las asesorías técnicas y recomendaciones en temas tan delicados y urgentes como la reducción de la pobreza y la calidad alimentaria.