La Nueva Supremacía

enero 27, 2011 en Artículos, Esmeralda García Ladrón de Guevara

La noche del pasado martes, el Presidente de los Estados Unidos de América (EUA), Barack Obama, emitió un mensaje sobre el estado de la nación ante los miembros del Congreso y los ciudadanos norteamericanos, en el que advirtió el riesgo de perder la supremacía mundial.

El discurso fue estructurado, firme pero no falto de emotividad. Durante casi 63 minutos del evento, Obama abordó: la responsabilidad compartida entre republicanos y demócratas, la calidad de vida de la población, la prosperidad económica, la importancia de la educación y la innovación tecnológica, la migración, la infraestructura, el comercio, el gasto público, los impuestos, los seguros de gastos médicos, el apoyo a las tropas y la política exterior.

La puntualización de las fortalezas y debilidades de los EUA en la época contemporánea me hicieron recordar los preceptos del libro El Gran Tablero Mundial publicado en 1997, por el Polaco Zbigniew Brzezinski, en donde se destacan los principios que conforman la primacía de los EUA en el mundo y sus imperativos geoestratégicos.

La semejanza con el planteamiento de Obama, hace olvidar que han pasado casi catorce años desde su impresión. Un par de días atrás se escuchaba el llamado ‘americano’ para el ‘mañana’, basado en el trabajo conjunto y cooperativo de la gran familia estadounidense, otorgando prioridad al sostenimiento del liderazgo de los EUA ante un mundo que ha cambiado. Brzezinski, enfocado en la importancia de los espacios territoriales y la influencia que se ejerce en los mismos, concibe a la Unión Americana como el primer y único poder realmente global y destaca que, la ‘unidad’ hacia el interior ha sido una pieza irremplazable para el mantenimiento de la grandeza norteamericana desde su nacimiento hasta nuestros días.

Su capacidad de organización, la movilidad de sus recursos económicos y tecnológicos, su fortaleza militar y la imagen atrayente del sueño americano, fueron para muchos los ingredientes que le daban a los EUA su estatus de potencia. Obama advierte que hoy, el reto es aún mayor. La recesión económica, el rezago educativo estadounidense, el descuido en las inversiones y las comunicaciones, el estancamiento de exportaciones y el repunte tecnológico e industrial de países como China e India han debilitado a nuestro vecino del norte.

Cabe rescatar el llamado que hace el Presiente Obama a la innovación a través del apoyo a la creatividad e imaginación; en especial, ante temas en que los EUA han evitado comprometerse como los son: la inversión, la investigación y la implementación de energías limpias. Incluso, establece como meta que para el 2035, el 80% de la electricidad de los EUA provenga de este tipo de fuentes.

Convertir el territorio estadounidense en un laboratorio mundial y en líder de investigación es un proyecto que deberíamos adoptar, ya que se suma a un objetivo aún mayor: la mejora de la calidad de vida de los habitantes.