El sexto objetivo

enero 4, 2011 en Artículos, Esmeralda García Ladrón de Guevara

El combate contra el VIH/SIDA, la malaria, la tuberculosis y las enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes es identificado como el sexto de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La eliminación y la reducción de las principales causales de muerte y daño a la salud tanto en naciones avanzadas como en vías de desarrollo son una meta ambiciosa a obtener para el año 2015. El debate se concentra nuevamente en la necesidad de realizar acciones coordinadas entre sector salud, las autoridades públicas y la comunidad.

Instancias internacionales reconocen los avances mundiales sobre la reducción de la propagación del VIH/SIDA. Las mejoras en la difusión de la información han reflejado cambios paulatinos en las conductas de riesgo y en la sexualidad responsable. El impacto del acceso a equipo esterilizado, sangre no contaminada, tratamiento oportuno de infecciones de transmisión sexual y de reducción del consumo de drogas disminuye la incidencia de contagios.

Desafortunadamente, las mejoras siguen reflejando una clara desigualdad entre países ricos y pobres, comunidades rurales y urbanas, niveles educativos y distinción de géneros. Aún cuando los niveles de propagación han disminuido paulatinamente y debido a los avances médicos se ha incrementado la supervivencia, existen regiones en el mundo como África Subsahariana, Europa Oriental y Asia en donde no sucede lo mismo.

La ONU reconoce que el mayor número de infectados se encuentra en un rango de 15 a 24 años. Asimismo, al menos un tercio de los hombres jóvenes y menos de un quinto de las mujeres de la misma edad de países en vías de desarrollo cuentan con conocimientos sobre como evitar la transmisión del VIH/SIDA, cifras que se encuentran lejos del 95% de la población que debía ser cubierta en estos meses.

Los menores de 18 años se han transformado en la población más vulnerable a causa de esta pandemia, no sólo por concentrar el mayor número de enfermos sino porque es también la edad de quienes estadísticamente pierden a uno o ambos padres por esta terrible enfermedad. La orfandad por VIH/SIDA genera problemáticas tales como disminución en la calidad de salud, la educación, la protección infantil e incrementa la desnutrición, la violencia, el trabajo infantil forzado, la explotación sexual y, la no menos importante, estigmatización y discriminación social e institucional.

Dentro del sexto objetivo se encuentra la atención de otras enfermedades, como el paludismo y la malaria. La ONU declara que la mitad del mundo corre el riesgo de contraerlas y la batalla contra ellas es costosa. La producción de mosquiteros para camas, tratados con insecticidas de larga duración, la adquisición de medicamentos palúdicos orillan a que la cobertura sanitaria nuevamente desigual. Resulta notorio el esfuerzo que deberá hacerse para enfrentar los desafíos de enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes.

Comunicación, conocimiento, cambio de hábitos, servicios médicos eficaces, aunado al financiamiento estratégico de organismos internacionales e instancias multilaterales y bilaterales puede representar un avance sustancial para cumplir con acierto las metas trazadas en el Sexto Objetivo de Desarrollo del Milenio.