Crisis que enseñan

marzo 22, 2012 en Artículos, Salvador Díaz Huitrón

Para el mundo entero no es nueva la noticia de que países europeos, considerados  países de primer mundo, se encuentran inmersos en una fuerte crisis desde hace algunos años. Ejemplo de ello son países como Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.  Probablemente en un inicio le pudieron atribuir su situación a la crisis que desató la “potencia” mundial, Estados Unidos de Norteamérica, a partir del 2008, sin embargo hoy en día ya no pueden tapar el sol con un dedo. Ha quedado de manifiesto que aquellos países con una cultura importante y longeva han tenido una mala gestión pública, económica y financiera. Sobresalen los casos de Grecia, que hoy en día necesita más de 130 mil millones de dólares para salir de su propia crisis; y de España, que tiene una tasa de desempleo record de casi 23%.

Sin embargo, y con un importante grado de angustia, dichos países buscan soluciones de cualquier tipo y, hasta cierto punto, innovadoras. En España, recientemente se anunció una nueva ley (necesita ser aprobada por el parlamento) donde se pretende castigar a cualquier administración pública que como resultado de su ejercicio resulte con déficit fiscal, es decir, que incumpla el objetivo de déficit cero. Lo anterior es para obligar a toda administración pública a mantener una disciplina presupuestaria y, así, reducir la presión de su deuda y poder cumplir con las exigencias de la Unión Europea. La ley obligará a las administraciones regionales y ayuntamientos a aprobar techos de gasto para cumplir con el déficit cero y, en caso de no cumplir, se les bloqueará el equivalente a 0.2% de su producto interno bruto hasta que alcancen el objetivo. Si la administración regional o ayuntamiento de que se trate mantiene un déficit por un plazo de seis meses, el fondo bloqueado pasará a ser una multa económica y, de mantenerse el incumplimiento por un plazo mayor, la administración regional o ayuntamiento será intervenido administrativamente con la finalidad de valorar su situación financiera y corroborar el seguimiento de los planes de viabilidad que deberán presentar. Esta nueva imposición de déficit cero contempla un periodo de adaptación, siendo obligatoria a partir del 2020.

En la Unión Europea también existirá un pacto, el de la “regla de oro”, que limita el déficit estructural anual de sus países miembro a 0.5% de su producto interno bruto, y acreedores a una multa de hasta 0.1% de su PIB en caso de incumplimiento.

Al cierre de 2011, por ejemplo, Italia tuvo un déficit presupuestal de 3.8% respecto de su PIB, España de 8%, Grecia de 16% y EUA de 8.5%.

En México, hay quienes consideran que contamos con una economía lo suficientemente fuerte como para que nos afecten, en demasía, situaciones anómalas o externas, que contamos con un sistema financiero casi “blindado”, sin embargo no estamos exentos. Al cierre de 2011 México contó con un déficit fiscal de 2.5% respecto de su PIB. Por lo tanto, no estaría mal observar y adecuar lo que, por urgencia, han tenido que hacer en otras latitudes. Para que esperar a tener una real necesidad o crisis interna, deberíamos entrarle, ya, a una correcta disciplina presupuestaria.