Seguridad: Tareas Pendientes

marzo 10, 2012 en Artículos, Jorge Rebolledo Flores

Por primera vez desde la adopción del enfoque de “Guerra contra las Drogas” como fórmula para lidiar con el fenómeno de las drogas a nivel mundial hay claros signos de un posible viraje de dicha estrategia.

Si bien, este es tan solo un factor de un complejo fenómeno, debe senialarse que en Estados Unidos hay claros signos de que las fuerzas que apoyan la legalización de las drogas ilegales están ganando terreno no solo en Estados Unidos sino a nivel global.

Aunque la legalización o despenalización de la droga sigue siendo un tema tabú en el Congreso de Estados Unidos, las fuerzas pro despenalización están haciendo significativos progresos a nivel estatal. Ya hay 13 estados que han aprobado el uso de la marihuana con propósitos médicos, y otros tres que lo propondrán en las elecciones presidenciales de noviembre.

Además, algunos expertos predicen que la iniciativa de legalización de la marihuana en California, la Propuesta 19, que perdió por un margen de apenas 8 por ciento de los votos en 2010, probablemente sea aprobada en noviembre.

Simultaneamente se ha producido un recorte de la ayuda antinarcóticos de Estados Unidos a Latinoamérica (-16%) que salió a relucir en el presupuesto para el 2013 enviado al Congreso por el Presidente Barack Obama la semana pasada. Esto por supuesto refleja los desafíos y problemas que enfrenta la tradicional estrategia antinarcóticos de Estados Unidos basada en la interdicción y prohibición de drogas ilegales.

Según esa propuesta de presupuesto, los fondos para control y cumplimiento de la Ley entregados a México serán recortados en casi 50 millones de dólares, o 20 por ciento respecto de los niveles del año pasado, mientras los fondos antidroga destinados a Colombia caerían en un 11 por ciento, y los destinados a Guatemala en un 60 por ciento.

Nuestro país no es ajeno a las coincidencias.

El clamor de la sociedad mexicana ha sido repetido en múltiples ocasiones en foros, diálogos y conferencias. La última, el foro “Drogas: un balance a un siglo de su prohibición”, organizado por México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) con el apoyo de las organizaciones co-convocantes (CIDE, EGAP del Tecnológico de Monterrey, Nexos y Di Sí Al Debate).

De manera general se concluyo que “las drogas son nocivas y su uso debe ser disuadido. La prohibición no ha logrado reducir el consumo por lo que vemos la necesidad de buscar otras alternativas. Es necesario generar nuevas políticas públicas que se enfoquen en la salud pública. Sólo así se reducirían los altos niveles de violencia que estamos presenciando en México.”

Asimismo se resalto que “el Estado debe priorizar la persecución de los crímenes que más afectan a la sociedad, tales como homicidio, secuestro, extorsión, robo, violencia intrafamiliar, violación, pornografía infantil y trata de personas.”

El clamor de la sociedad mexicana coincide con la voz del Presidente Felipe Calderón Hinojosa (quien junto con Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia y Otto Pérez Molina, Presidente de Guatemala) quienes por primera vez  en la historia están pidiendo abiertamente –y como presidentes en funciones- discutir la posibilidad de legalizar o descriminalizar las drogas ilícitas.

Esperemos que los tiempos electorales en ambos lados del Río Bravo no cancelen las posibilidades que estas coincidencias plantean.