La Transformación Estatal

febrero 11, 2012 en Alejandro De la Fuente, Artículos

Aun y cuando el Federalismo es un concepto que no ha quedado definido a plenitud desde su implementación en las bases constitutivas de nuestro estado, ya que a decir de sus promotores no existía tiempo para ese tipo de explicaciones, en el discurso es la bandera para promover y exigir de las entidades federativas el desarrollo sustentable, es decir, existe la inmediata necesidad de una revisión profunda del sistema federalista o del tipo que resulte ser, para establecer las estrategias nacionales de fortalecimiento institucional y de encause popular.

Por tanto, es importante considerar al federalismo como resultado de una necesidad política más que como una estructura jurídica especial, o como sólo una forma de gobierno. Etimológicamente encontramos que el origen del vocablo Federalismo proviene del latín foedus-oris que significa unión, alianza, pacto, acuerdo.

Una nueva concepción  del estado mexicano es necesaria desde al análisis del ejercicio del poder, tomando en consideración las libertades, la justicia social y la democracia; el retomar la administración en todos sus niveles con la participación social es indispensable, pero esto solo será posible en el momento que la población readquiera confianza en sus instituciones, tomando en cuenta la eficiencia de su estructura y el reconocimiento que hace de las organizaciones formales o informales.

De lo anterior podemos afirmar que existen, varias formas de hacer realidad el federalismo postmoderno, entre las que podemos señalar las dos siguientes: a) la tendencia a devolver a la autoridad local  diversas unidades de gobierno menos estratégicas para el sector central, y b) el intento de combinar los elementos locales dentro de la integración de los entes centrales en búsqueda de una unidad de acción.

Esto nos lleva a sugerir entonces, que el federalismo no contiene una única opción maniqueísta entre unidad o diversidad; no se trata de blanco y negro, sino que más bien debe ser un esfuerzo por conjugar ambos atributos, unidad y diversidad.

De tal forma la percepción que del modelo de administración tiene la sociedad civil es punto de partida para lograr la transformación estatal, siendo la vía para llevarla a cabo de abajo hacia arriba y por tanto el primer nivel de gobierno, el municipal es el punto clave para alcanzar un verdadero federalismo moderno y eficiente a favor de todos los mexicanos. Esto solo va a ser posible desde el momento en que los municipios tomen la responsabilidad que les toca dentro del proceso de transformación como elementos trascendentales del nuevo federalismo mexicano

Si hace una revisión de los estados federalistas del continente y de lo que los doctrinarios dicen que debe ser esta forma de estado, aunque en nuestra Constitución se señala como forma de gobierno, entonces llegaríamos a la conclusión que por las características que presenta la organización mexicana nos encontramos características más cercanas a la confederación que a la propia federación, lo que hace por demás complicado tratar de encauzar instituciones como el Senado que no cumplen con su función original que es representar a las partes integrantes del pacto federal o a las organizaciones de carácter inédito como la CONAGO que no tienen reconocimiento constitucional, pero cumplen una función esencial de equilibrio federal entre entidades y el poder central.

La meta no es fácil,  el esfuerzo de la sociedad civil y la administración con un solo objetivo es la única forma en como se va a lograr el desarrollo humano sustentable en nuestro México.