El Contraterrorismo

septiembre 1, 2011 en Artículos, Esmeralda García Ladrón de Guevara

El combate al terrorismo contemporáneo ha sido abordado desde distintos frentes. Nada de extrañar ante una práctica que no cuenta con una definición única o mucho menos prácticas definidas. Para muchos, el referente inmediato para el continente americano fueron los atentados de 2001 del grupo Al Qaeda en los Estados Unidos de América (EUA); mientras que, las imágenes del terrorismo en América Latina sólo se asociaron al comportamiento de las guerrillas.

Ya sea por la cobertura en medios o el grado de destrucción, el año 2001 siempre será un referente clave para el abordaje del terrorismo. Entre la literatura especializada generada ese año, quisiera destacar el contenido de los trabajos de Martha Crenshaw y David Veness, dado que sus propuestas bien pueden ser rescatadas para el abordaje del terrorismo y contraterrorismo de hoy en día.

Martha Crenshaw aclara la relación que debe existir entre las políticas contraterroristas y el proceso político, ya que las primeras serán siempre resultado de las segundas. Para Crenshaw, la respuesta al terrorismo involucra el trabajo en conjunto de instituciones gubernamentales (sin importar corrientes políticas o niveles de gobierno), medios de comunicación, grupos de interés y élite, pero de la misma manera, a la población. Con ello, pese a la secrecía inherente en la formulación e implementación de políticas en temas tan delicados, el debate público no debería ser excluido.

La evolución que los EUA tuvieron para legislar el terrorismo no ha sido libre de complicaciones, ya que atribuir jurisdicción y recursos a instituciones específicas, obligaría a determinar si el ejercicio del terrorismo es un crimen o una amenaza de seguridad nacional, ya que al tratarse de la primera, la responsabilidad de los departamentos de justicia sería preponderante; pero al percibirse como un atentado a la seguridad nacional, debería ser manejada exclusivamente por los órganos de defensa bajo competencia militar.

Por su lado, David Veness mediante una perspectiva no localista sino internacional del terrorismo y del contraterrorismo, hace alusión al dinamismo y complejidad de los conflictos, recordando la predominancia actual de aquellos de baja intensidad en donde las principales víctimas son gente inocente. Para Veness, el terrorismo también se ha transformado y está utilizando nuevas metodologías, como es la propia tecnología, en particular, el ciberterrorismo. La propuesta contraterrorista de este autor, especifica cuatro categorías de análisis: autores, medios, motivos y oportunidades, mismas que deberán distinguirse al realizarse cualquier estudio al respecto.

Las políticas de seguridad deberán responder a un esquema de sostenibilidad, ser multifacéticas, multipropósitos, innovadoras y flexibles. Retos que deberemos abordar ineludiblemente y con gran responsabilidad en cada rincón del mundo. Cabe resaltar que, ambos autores hacen mención de un trabajo conjunto entre todos los sectores de la sociedad, siendo percibida como una actividad grupal, lo que nos hace recordar que la responsabilidad es de todos.