Normativa Laboral Minera

septiembre 23, 2010 en Artículos, Esmeralda García Ladrón de Guevara

¿Cómo evitar conmoverse ante las imágenes de los 33 mineros chilenos atrapados en la ‘Mina San José’ desde el 5 de Agosto? ¿Qué argumentos pueden ser válidos para los familiares de los 65 mineros fallecidos en la ‘Mina Pasta de Conchos’ en Coahuila el 19 de Febrero de 2006 que a la fecha siguen exigiendo la recuperación de los cuerpos?

Si bien por algo se llaman accidentes, ¿será posible aminorar los riesgos en la minería subterránea?, una de las actividades que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es la de más alto riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores en el mundo.

El mayor número de accidentes en la minería se ha identificado en la extracción del carbón. Recurso utilizado aún por 50 países tanto para la producción de la electricidad como del acero. La naturaleza de los yacimientos provoca que los gases nocivos, inflamables y el agua sean los principales asesinos.

El programa de actividades sectoriales de la OIT emitió en el 2006, un repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en las minas de carbón subterráneo. Especialistas laborales argumentan que la falta de supervisión, la administración flexible, así como la regulación no reforzada son cómplices institucionalizados de los accidentes.

Reducir o evitar estos vicios se dificulta cuando los reglamentos, las normativas y los convenios internacionales sobre la materia no han adquirido el rasgo de la obligatoriedad. La protección hacia los trabajadores dependerá del país que observemos, el nivel de vida y el grado de desarrollo que pueda traducirse en los derechos políticos, económicos, sociales y culturales que el Estado pueda garantizar a sus ciudadanos.

Existen recomendaciones para atender el uso de explosivos, los lineamientos de las estructuras y las vías de circulación hacia la superficie, las medidas para enfrentar irrupciones de agua, gases y otros materiales, la fortificación de bóvedas y paredes, la ventilación, el alumbrado y la formación profesional, mismas que desafortunadamente no son atendidas por todos los empleadores.

Los organismos internacionales especializados proponen que al menos las legislaciones nacionales exigieran: 1) la elaboración de mapas de minas que describan viejas actividades mineras próximas que pudieran contener substancias o condiciones peligrosas; 2) la construcción de barreras sólidas de carbón o capas de rocas para la protección de los trabajadores en caso de contingencia; 3) la realización de perforaciones periódicas para tomar muestras de la estabilidad de las excavaciones y posible presencia de gases; 4) el registro y la difusión de toda detección; y, 5) el trazo de medidas preventivas que deberán ser revisadas por autoridades competentes.

Obligatorias o no, las medias mencionadas anteriormente no parecieran ser inalcanzables u onerosas y deberían de ser adoptadas de manera voluntaria; de esta manera, tanto la industria como el trabajador serán más productivos y posiblemente se disminuirían las miles de víctimas que ha cobrado esta actividad.