Libertad de Expresión ¿Avances o Retrocesos?

agosto 26, 2010 en Artículos, Esmeralda García Ladrón de Guevara

La Declaración de Chapultepec, emitida en 1994 por la Conferencia Hemisférica sobre la Libertad de Expresión, establece en el primero de sus diez principios que: “no hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo.”

Los relatores especiales para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Promoción del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión de Naciones Unidas que, realizaron una visita a nuestro país del 9 al 24 de Agosto del año en curso, encontraron evidencia reveladora sobre la materia, en particular en lo referente a la prensa.

Cabe mencionar que, nuestro país ha tenido un largo recorrido normativo sobre la libertad de prensa. Objeto de restricciones desde 1539 hasta la Promulgación de Cádiz del 19 de marzo de 1812, la libertad de prensa fue suspendida por el Virrey Venegas en diciembre de ese mismo año como efecto del movimiento de Independencia, recuperándola hasta 1814 con la Constitución de Apatzingán. Venustiano Carranza en 1917, elaboró una normativa referente a la libertad de expresión y el derecho a la información, cuyo espíritu se conservaría en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política del Estado Mexicano vigente.

Pese a los avances descritos y aún cuando la libertad de expresión en América Latina se encuentra cobijada por ocho instrumentos internacionales -cinco de los cuales son de carácter exclusivamente regional-. Frank LaRue, relator de la OEA, asegura que “México se ha convertido en el país más peligroso para el ejercicio del periodismo en América Latina”

Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos del 2000 a la fecha, en México se han abierto 594 expedientes de queja por agravios a periodistas, se tiene registro de 61 homicidios, 11 desapariciones y se han emitido 20 recomendaciones. Cabe señalar que, al menos de las agresiones sucedidas en 2009, la responsabilidad de los funcionarios públicos ocupó el 66% de los casos, ubicando a la impunidad como la causal predominante.

Bien es cierto que, acumular compromisos no significa contar con avances. Muestra de ello fue el diagnóstico sobre la situación de los Derechos Humanos en México realizado por la OEA en 2003. En dicho documento se señalaron seis problemáticas: 1) una ley de imprenta represiva; 2) una ley federal monopólica sobre radio y televisión; 3) un derecho de rectificación inexistente en radio y televisión; 4) un reconocimiento frágil de radios comunitarias; 5) una ley federal deficiente en términos de transparencia y acceso a la información pública a nivel estatal y municipal; y, 6) una normatividad insuficiente sobre derechos y protección de los periodistas.

Siete años después, el informe de los relatores especiales 2010 advierte insistentemente sobre la protección de los periodistas con evidencias tales como: el incremento de muertes; las sanciones penales por el ejercicio de la libre expresión; y, la falta de operatividad de la figura del fiscal especial para la atención de los delitos cometidos contra los periodistas. Aunado a lo anterior, alertan sobre la ausencia de verdaderas re reglas de competencia en radio y televisión.

Tras este balance, dejo abierta mi inquietud ¿avance o retroceso?